FORTALECER AL PERIODISMO

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ACADEMIA DE PERIODISMO Y COMUNICACION SOCIAL

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viernes, 26 de marzo de 2010

NO SOMOS ASESINOS, SEDENA

¿FUERON LOS VERDES?

PURGATORIO:

Les enseñan a amar a la Patria; y a obedecer ciegamente por sobre todas las cosas. Desde estudiantes, reciben el PRE, es decir pago por pertenecer a las fuerzas armadas. Los generales de cuatro y tres estrellas y los otros grupos “elite” viven como reyes, ascienden hasta el Estado Mayor Presidencial, son intocables y el Estado les reconoce su “lealtad” a toda prueba.
En la pirámide de las fuerzas armadas se instalan en la cima, en la gloria, en el poder de verdad que va más allá del cuartel. En el Estado mexicano, los militares son un poder dentro del poder, y alguna vez formaron el cuarto sector del PRI, y mantienen cuotas de poder en el Congreso de la Unión y hasta Manuel Avila Camacho, de sus filas salían los Presidentes de México.
Y en esa pirámide verde, abajo está la tropa, los “sardos “ o “maseosares”, como les llaman sus críticos y los que acostumbran burlarse de los soldados rasos, aun sus propios compañeros de las fuerzas armadas.
Esos son reclutados en los puestos improvisados del metro Obervatorio y otros lugares públicos por donde pasa la paisanada sin empleo y sin futuro, que se “convencen” que es preferible vestirse de verde que morir de hambre juntos con su familia.
Esos “masesoares” son los que andan con el lodo hasta la rodilla en las inundaciones o con el uniforme lleno de tierra buscando sobrevivientes en lo temblores, o en lo alto de la sierra destruyendo sembradíos de droga y hasta de sirvientes y choferes en las residencias de generales, tenientes, comandantes, sargento y cuanto superior los necesite.
Sin chistar, obedecen todas las órdenes, porque junto con el amor a la Patria, les enseñan a no pensar, a cumplir cada mandato: quién no se ha encontrado alguna vez con un “sardo” como guardia de un auditorio o estadio o lugar público cuando nos invitan a un evento. Si tienen la orden de no dejar pasar a nadie, son una muralla insalvable y no hay “charola” que los convenza.
He presenciado en el Palacio Legislativo que en cuanto entra el Presidente, no dejan pasar a nadie, así sea diputado o senador o miembros del gabinete o artista o periodista. Parecen ser autómatas que no piensan.
Pues son ellos los que andan en las calles de Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas, Baja California
Michoacán y tantos estados del pais, correteando a los narcos y enfrentando a los pistorelos armados con R-15 y “Cuernos de Chivo”.Son los miles de combatientes que han lanzado los Generales por órdenes del Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas Felipe Calderón Hinojosa a “partirse la madre”.
El Ejército Mexicano, que yo sepa, no ha enfrentado en nuestro territorio a invasores desde que “las armas naciones “se han cubierto de gloria” en los fuertes de Loreto y Guadalupe o en el Castillo de Chapultepec defendido por cadetes del Colegio Militar que pasaron a la historia luego de morir bajo las armas enemigas.
PARAISO:
Ahora, los mandan a desquitar los salarios – incrementados jugosamente cada año, como el aumento del 40 por ciento recién anunciado por Calderón- y, como no hay ejército enemigo a la vista sacan del almacén el armamento y allá van, como policías “rambos” a luchar por la justicia en pos de la democracia, y por fin le disparan a alguien, porque con todo y todo, son mas diestros en corretear malosos que nuestras policias y, ni modo, alguien tiene que defendernos de los delincuentes.
Son miles los “maseosares que enfrentan a las bandas de maleantes y miembros de los narcotraficantes, y no hay día en que no se gasten el “parque”, pero como ellos si saben disparar y luchar contra los malos, la PGR y la Secretaría de la Defensa da conocer comunicados con muy pocas bajas de los verdes y por eso, Calderón presume aquí y en todos los foros extranjeros y al propio Barak Obama, que México esta ganando la batalla contra los narcotraficantes,
Y en esas andaba un grupo de soldados raso, enfrentando con metralletas y granadas a una decena de narcotraficantes a las puertas del TEC de Monterrey, y, para desgracia de dos estudiantes de excelencia que pasaban por ahí, las balas les dieron con precisión de un tiro al blanco, y ahora ya descansan en panteones y ese par de amigos fraternos nunca obtendrán el título escolar soñado y sus familiares vivirán con el recuerdo de la noche fatal que cubre con su tela obscura la verdad de lo ocurrido. Se sabe, pero nadie, ninguna voz de cuatro estrellas ni presidencial develará el misterio.
Fue una bala perdida, aseguran en la Sedena, luego de “rápido y efectivo” análisis que Sherlock Holmes, Columbo y la “araña” envidiarían.
INFIERNO:
Fue una granada del ejército, señala seguro de sus palabras el Rector del TEC de Monterrey.
No somos asesinos, se adelanta a defender y justificar en jefe de la cuarta zona militar con sede en Nuevo León.
Por ahora, parece que la verdad, como El Chapo, seguirá “oculta”, aunque la PGR, la Sedena, y jefes que viven en Los Pinos, conozcan con precisión dónde anda y qué hace el jefe de mucho narcos ahora correteados por los verdes.
Pero olvidan y ocultan en la explicación oficial, lo apuntado arriba: a los “sardos” y “maseosares” se les enseña, se les prepara, se les educa a obedecer órdenes superiores, no deben preguntar, mucho menos cuestionar: Tú no pienses. Es el código.
Tú dispara, pégale a lo que se mueva, sea quien sea.
Aunque se trate de dos estudiantes de excepción, de poco más de 20 años de edad, amigos entrañables, becarios del Tec de Monterrey que en la noche fatal salían del Campus cuando un grupo de narcotraficantes se enfrentaba a tiros con los “sardos”.